Marruecos: El paraíso de las derechas
Crónica de un surftrip de noviembre a diciembre, por María y Pedro
Marruecos es un destino que todo surfero debería visitar alguna vez. Este país es conocido mundialmente por ser el paraíso de las derechas, con una costa llena de picos de calidad que recorren el litoral de norte a sur: Boilers, Desert, Killers, La Source, Mysteries, el famosísimo Anchor Point, Panorama, Banana y muchos más.
Nuestro primer viaje juntos a Marruecos fue en noviembre de 2023. Cogimos un vuelo a Marrakech y desde allí alquilamos un coche para llegar hasta nuestro destino: Taghazout, un pequeño pueblo de pescadores al norte de Agadir.
El porqué de elegir este pueblo es su situación estratégica frente a tantos spots de calidad.

Conducir por Marruecos puede ser algo estresante, aunque cada vez que vamos tenemos la sensación de que las carreteras van mejorando. A pesar de que el tráfico puede ser algo caótico, e incluso puedes cruzarte con algún camello en la carretera, merece la pena moverse en coche para tener la libertad de desplazarte en busca de olas.
Otra opción es contratar algún surfcamp que te lleve directamente a los spots.
Nada más llegar a Taghazout, el viajero se da cuenta de que está en un lugar donde todo gira en torno al surf: hay decenas de escuelas, tiendas, surf camps y surfistas caminando por las calles con sus tablas. Todo está impregnado de ese ambiente surfero constante.
Una vez instalados, comienza la caza de olas. La parada obligatoria es Anchor Point, una ola sobre fondo de roca mundialmente conocida por su consistencia y su larga pared.
Es un spot exigente y, cuando te asomas a verlo de cerca, impone respeto. Aunque no tengas el nivel suficiente para surfearla, merece la pena sentarte a observar cómo decenas de surfistas esperan su turno para literalmente “reventar” sus secciones con las mejores maniobras.
Además de Anchor Point, hay opciones más accesibles para surfistas de nivel intermedio como Killers o Banana, donde también se pueden disfrutar muy buenas derechas.

“Un destino donde todo gira en torno al surf y el tiempo se detiene entre té y olas..”

Un poco más al norte se encuentra la bahía de Imsouane, donde, cuando las condiciones son favorables, rompe una derecha suave que recorre toda la bahía.
Es un spot frecuentado por longboarders y perfecto para principiantes, ya que permite aprender en una ola noble, larga y muy agradecida.
Después de una sesión, uno de los mejores planes es relajarse y ver la puesta de sol desde lo alto, con un té en la mano contemplando toda la bahía.
Pero viajar a Marruecos no es solo surf. Entre baño y baño, merece la pena disfrutar del paisaje, la gastronomía y la cultura local.
En las calles de Taghazout hay numerosos sitios donde disfrutar de pescado fresco a la parrilla, tajines recién hechos o un desayuno típico marroquí con aceite, crema de cacahuete (amlou), queso, huevos y té o café.
También destacan los puestos callejeros, donde puedes probar zumo de granada recién exprimido y pequeñas delicias locales a precios muy económicos.
En cuanto al clima, es algo más cálido que el de España, aunque en invierno conviene llevar algo de abrigo. La temperatura del agua es ligeramente superior a la de Cádiz, por lo que un 4/3 es suficiente.
En definitiva, un surftrip al sur de Marruecos es recomendable cien por cien, no solo por la calidad de sus olas, sino por la experiencia completa: desconectar, adaptarte a otro ritmo de vida y disfrutar de una de las mejores costas de surf del mundo.


“Marruecos no se mide en olas, se mide en momentos entre sesión y sesión.”
Texto : María Galindo

