Su simpatía la hace una perrita inolvidable en la playa de la Barrosa
Brownie es de esas perritas que ya forman parte del paisaje. Siempre en la orilla, observa el mar mientras acompaña a sus papis, con la mirada puesta en el pico.
Es la jefa indiscutible de la Barrosa. Nadie escapa a su mirada tierna, esa que te arranca una caricia sin pensarlo. Ella lo agradece moviendo el rabito, feliz.
Nos tiene completamente enamorados. Desde que la playa es también su casa, no hay mejor bienvenida que encontrarnos con Brownie al salir del agua.
Hace poco sufrió un pequeño percance con otro perro. Han sido días difíciles para ella y para sus papis, momentos de preocupación y susto. Pero Brownie es fuerte, valiente y tiene ese espíritu surfero que no se rinde. Poco a poco se va recuperando… y ya vuelve a hacer de las suyas, cazando lagartijas como si nada.

